¡CREE SOLAMENTE!
Este capítulo nos permite ver dos historias; dos personas con una necesidad que requiere una solución urgente y que sólo cuentan con una sola esperanza. Jesús.
Desde el comienzo, vemos a Jesús rodeado de una gran multitud. Una multitud donde muy probablemente había dolor, hambre, duelo, desesperanza y sobre todo, un ferviente deseo de que sus males fueran curados por este hombre que tan conocido era por sanar y perdonar los pecados de las personas. Pero, a lo lejos puede observarse un hombre que viene corriendo desenfrenadamente. Un hombre lleno de angustia y desespero. Su nombre es Jairo y su hija de 12 años agoniza en su habitación. Así que sin importar la aglomeración de gente que hay allí, él se hace paso y llega a postrarse a los pies de Jesús. Jairo era uno de los principales de la sinagoga, así que probablemente muchos de los que estaban allí, podían reconocerle; pero este hombre viene a rogar a Jesús para que vaya a su casa y toque a su hija para que ella viva; así que Jesús teniendo compasión, fue con él. (Ahora, haciendo un pequeño paréntesis: ¿Acaso Jesús no podía sanarle desde donde Él se encontraba?, ¿Recuerdas a aquél centurión que tuvo una fe inigualable al saber que Jesús desde lejos, con una sola palabra podía sanar a su siervo?), claro que sí podía hacerlo, pero creo que Jesús tenía una lección no sólo para Jairo sino también para la multitud que observaba en aquél momento.
Así que, continuando con la historia, puedo imaginar a Jairo volviendo a respirar un poco; ya visualizando a su niña sana y salva porque ya van llegando, mientras él se hace paso, probablemente entre gritos como: "¡PERMISO! ¡PERMISO! ¡VAMOS DE AFÁN, MI NIÑA ESTÁ MURIENDO!, y todos moviéndose de un lado a otro. PERO, aun en medio de la urgencia que todos ven, a una mujer que se le ocurre querer ser sana justo en este preciso instante, toca el manto de Jesús, y Jesús para, para preguntar "¿Quién me tocó?" (¿Puedes ponerte en el lugar de Jairo en este instante?) ¿Cómo es posible esto? ¿Qué importa quién te toca?, ¡todos te tocan! ¡Cada segundo cuenta!, pero dice que Jesús con toda la calma, comenzó a mirar a su alrededor, y allí encuentra a una mujer temblando, llena de temor y asombro. En ese momento, sólo ella y Jesús sabían lo que pasaba. Esta mujer había sufrido de un flujo de sangre por 12 años. La misma edad que la pequeña de Jairo. Por lo tanto, esta mujer no debía estar allí entre la gente, pues ella era reconocida como inmunda. Ella no tenía familia y estaba sin dinero, sin esperanza y con una vida de rechazo por delante, así que ella decide tocar a Jesús pero no de la misma manera que lo hacía el resto. Ella a diferencia del resto, lo hizo con fe. Su toque fue tan intencional como el de ningún otro en ese momento. ¿Cómo te acercas tú a Dios? ¿Está tu fe moviendo el corazón de Dios? ¡Él te anhela y desea que le toques. Que le toques creyendo de todo corazón que Él y nadie más que Él es el camino, la verdad y la vida.
En este momento, acaba de ocurrir un milagro, pero creo que nadie pudo terminar de comprender bien lo que pasó, pues mientras Jesús aún hablaba con esta mujer, viene alguien con poca discreción y grita: "¡JAIRO, TU HIJA SE MURIÓ. NO MOLESTES MÁS AL MAESTRO!"
Sinceramente, no sé muy bien cómo canalizar mis palabras en este instante. ¿CÓMO ES POSIBLE ESTO? Estoy segura que mis pensamientos colapsarían al igual que los de Jairo en ese momento, y sólo podrían haber preguntas como: ¿Acaso la vida de mi hija es una molestia?¿Es en serio que Jesús haya decidido sanar a una mujer que podía ser sana cualquier otro día, y dejó a mi pequeñita morir? ¿Este es el que dice que es hijo de Dios?; pero en medio de la confusión, Jairo tenía algo por conocer acerca del hombre que tenía al lado.
Así que, en el siguiente versículo, vemos que Jesús escuchó lo que este hombre gritó. Y en medio de la angustia , puedo ver al Señor abrazando a Jairo mientras pronuncia una frase que no contiene explicaciones, y es: NO TEMAS, CREE SOLAMENTE. Y allí Jesús hace lo que para Jairo debió hacer desde el principio, no permitir que le sigan más, sino sus discípulos. Pero ya qué, ella ya no está, podría estar lamentándose este hombre, mientras Jesús en silencio camina como si no entendiera lo profundo del pensamiento de Jairo.
Y es allí cuando a lo lejos ven el lugar donde se encuentra el cuerpo, rodeado de personas devastadas en llanto y dolor. La esposa de Jairo y su familia probablemente mirándolos con rabia y frustración mientas Jairo se acerca lleno de impotencia y completamente defraudado sin entender a qué se refiere Jesús con esas palabras de "Cree solamente".
Pero Jesús tiene algo por dar a conocer. Jesús desde que abrió los ojos aquella mañana, sabía bien lo que iba a pasar a lo largo del día. Él va a hacer algo que nadie se espera, Él va a dar vida donde la muerte parecía haber ganado, va a traer luz cuando todo parecía oscuro y va a sanar corazones rotos y desvanecidos en el dolor. Él va a mostrarse como el Dios todopoderoso. Y cuando sus palabras fueron pronunciadas sobre esta mujercita, la vida reinó sobre ella y nada ni nadie pudo intervenir. ¡HA LLEGADO LA SALVACIÓN AL HOGAR DE JAIRO!
Gracias a Dios por su don inefable.
Laura Yuliana :)

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